EL ACEITE DE LA UNCIÓN PARTE 2 Hechos 10:38,Me refiero a Jesús de Nazaret: cómo lo ungió Dios con el Espíritu Santo y con poder, y cómo anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que estaban oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.Lucas 4:18;El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos,II Corintios 6:2Porque él dice: «En el momento propicio te escuché, y en el día de salvación te ayudé.» Les digo que éste es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación!El aceite es tipo del Espíritu Santo porque se le designó divinamente en el Antiguo Testamento. El aceite más puro se obtenía del fruto aún verde en el mes de Noviembre y se echaban en receptáculos, era de gran valor. Los olivos se exprimían en piedras en forma circular y se sometían a una gran presión. De ahí el nombre de Getsemaní, de la palabra hebrea Gat – Semen, que quiere decir “prensa de aceite”, debe su nombre al hecho de que había algunas prensas de aceite en las cercanías. El aceite servía para varios ritos de Israel como la consagración de los sacerdotes (Éxodo 29:1-7) en ofrendas, sacrificios (Levítico 2:1; Números 7:19) en la consagración del Tabernáculo (Éxodo 30:22-29; 40:9-10), en las lámparas del Tabernáculo (Éxodo 25:6; Levítico 24:2). En la época del Nuevo Testamento se ungía a los enfermos (Santiago 5:14). El aceite simboliza alegría También prosperidad y abundancia Pero también denotaba pobreza cuando escaseaba (Hageo 1:11; Joel 1:10). El poder de Dios venía cuando se ungía con aceite, o sea, la unción del Espíritu Santo. La necesidad de la obra del Espíritu Santo en la preparación para el Ministerio está señalada en el Antiguo Testamento cuando se ungía con aceite en la instalación de los sacerdotes (Éxodo 40:9-16). Por eso el ministerio del Espíritu Santo es indispensable para un ministerio fructífero por parte del creyente hoy (Hechos 1:8). Aquí el Espíritu Santo no se limita a una energía ordinaria, si no que Él da entrega, confianza, conocimiento, habilidad y autoridad, por eso tienes que experimentar el poder del Espíritu Santo. La única luz del Tabernáculo lo daba el aceite santo donde iluminaba el lugar donde Dios era adorado (Éxodo 27:20-21). Hoy es el Espíritu Santo el que proyecta la luz sobre aquel que es la verdad y es Él quien glorifica a Cristo ante los ojos del cristiano Juan 16:13-15 I Juan 2:20). El aceite se empleaba para la purificación y la santificación (Levítico 8:30). Hoy día el Espíritu Santo santifica a los creyentes I Juan 2:20 “Pero vosotros tenéis la unción del santo, y conocéis todas las cosas”Necesitamos la unción de ese aceite especial. Se ha dado a usted el Espíritu Santo, por el Padre y el Hijo. Mateo 10:8. Como final tarea. Apóstol Osvaldo Díaz. |