SIETE PASOS AL ÉXITO SEGÚN JOSUÉ (Primera parte)
Algunos tienen deseos, otros como Josué, tienen propósitos. Toda una generación de Israelitas murió esperando que se cumplieran sus deseos. Ellos tenían deseos, mas no propósitos. Josué transformo sus deseos en tierra, ciudades, hogares y posesiones. El Israel incrédulo lloriqueo, se quejo, se enojo, realizo cosas a espalda de su líder, se rebelo, desobedeció y murió en el desierto. Josué, el creyente obediente, disfruto de la tierra prometida. Cuando Dios después de 40 años dijo: “Ve”, Josué estuvo tan dispuesto como el primer día. Para los Israelitas la Tierra Prometida era una fantasía; NO ASÍ PARA JOSUÉ, QUIEN HIZO REALIDAD UN SUEÑO DE 450 AÑOS. Una vez que Dios le había dado la orden, Josué no espero. Josué no espero un día especial, hizo que ese día fuese una ocasión especial. Durante 40 años Josué había vislumbrado una victoria y esta ocurrió cuando el lo decidió. La puerta de la historia se abrió de par en par cuando Josué la toco. Ya comienza de inmediato una nueva etapa en este ministerio, con propósitos que vienen del Trono del Rey de Reyes, has esperado varios meses para que las puertas de un nuevo comienzo se habrán para ti, el tiempo ha llegado, solo tienes que tocar esa puerta en lo espiritual y en lo natural, manos a la obra, Jesús esta contigo. (Las células en esta etapa serán un éxito). Siete pasos para lograr la victoria estaban en el corazón de Josué, no en las circunstancias, y eso es lo que marca la diferencia entre lo que les sucede a unas y a otras perdonas. El éxito esta en nosotros y en la Palabra de Dios, no en situaciones ocasionales. Josué 1:1 y 2. “Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Dios goza en tomar acción en momentos de calamidad, (recién terminaba de morir Moisés) extrayendo vida de la muerte. Si Josué no daba el paso final para entrar a Canaan, le fallaría a Moisés. Hay grandes hombres de Dios en estos momentos en diferentes partes del mundo realizando algo grande para Dios. Algunas personas se preguntan ¿Dónde están los Pablos, los Pedros, los Luteros, Wesleys de hoy día? Yo hoy como tu pastor quiero decirte, que Dios no necesita a esos hombres, NOS NECESITA A NOSOTROS TAL CUAL SOMOS, TE NECESITA A TI, COMO ÉL NOS HIZO. En aquel tiempo fue el momento de Josué, designado por Dios como el hombre para Canaan. De la misma manera en que Moisés preparo el camino para Josué, los grandes hombres de la historia de la Iglesia han preparado todo para que nosotros hagamos el “ESFUERZO FINAL” antes de la venida de Jesús, “ NO DEBEMOS FALLARLES A ELLOS NI A JESÚS”. El dijo en Juan 14:12, que sus seguidores realizarían,… obras … aun mayores…” Obras… no milagros, sino obras . Algunos comparan a los cristianos de hoy con los del pasado. No importa de que época se trate, la grandeza de cualquier ser humano solo esta en DIOS. “Josué pudo hacer lo que Moisés no pudo lograr porque tenia al Dios de Moisés”. Paso #1. La siguiente afirmación esta cargada de posibilidades y es además hermosísima, la misma esta dos veces en la Palabra de Dios, “Con Dios todas las cosas son posibles” Mateo 19:26 y Marcos 10: 27. ¿Qué le había prometido Dios a Josué? “Yo os he entregado…, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie” Josué 1:3. Josué no entro a Canaan montado en un caballo blanco sino que marcho confiando en las promesas de Dios. Esa promesa no había sido solo para Moisés, también le había dado la tierra a Abraham, a Isaac, a Jacob y a José. Israel heredo la promesa Pero la promesa no se cumplió en los descendientes físicos de estos grandes hombres, sino solo en los descendientes de en la FE de Abraham, y estos son los que podían y pueden hoy día reclamar la tierra prometida y apoderarse de ella. Toda una generación de los descendientes de Abraham murieron sin entrar. Todos los incrédulos, todos los desobedientes, todos los rebeldes, todos los desleales, todos los de malos corazón, todos los chismosos, todos los mentirosos, todos los avaros, todos los orgullosos murieron en el desierto, se desheredaron a si mismos. Pero hubo dos hombres que eran sus verdaderos hijos en la FE: Caleb y Josué. Ellos vivieron y entraron, y mas tarde fueron los líderes de una segunda GENERACIÓN DE CREYENTES. Esta generación nuevos de creyentes no se contentaron con tener el título de propiedad, ELLOS TOMARON POSESIÓN DE LA TIERRA. HOY VAMOS A TOMAR POSESIÓN DE LA TIERRA QUE DIOS YA NOS HA DADO POR LA FE Y NOS ADUEÑAREMOS DE ESTA REGIÓN Y LAS ALMAS POR LA FEApóstol Osvaldo Díaz. |