SIETE PASOS AL ÉXITO SEGÚN JOSUÉ (Segunda parte)
Les enseñe que algunas personas solo tienen deseos y otros, tienen propósitos y se esfuerzan por alcanzarlos cada día de sus vidas. Josué tenia propósitos, y transformo los deseos de los Israelitas en tierras, ciudades, hogares y posesiones. Josué y los que entraron a Canaan heredaron la fe y los herederos de la fe solo ellos podían reclamar la tierra prometida. Preste atención que los descendientes de Abraham no heredaron la tierra prometida. Ellos eran descendientes en lo natural, pero sin fe, por lo tanto no pudieron poseer ni heredar la tierra, ellos fueron desobedientes, ellos fueron incrédulos, ellos fueron rebeldes, ellos negaron el poder de Dios, ellos vieron por cuarenta años el favor de Dios y a pesar de todo fueron rebeldes y tentaban a Dios momento tras momento, por lo tanto murieron sin recibir lo prometido. Toda una generación de tres millones de personas murieron en el desierto, por tener incredulidad en su corazón para con Dios. Ellos recibieron el mana cada día de parte de Dios, sus ropas no se desgastaron en el desierto, sus calzados no envejecieron, no sufrieron enfermedad, cuando tuvieron hambre Dios les dio carne a comer, les envió codornices, cuando tuvieron sed Dios les dio agua que broto de la peña, de noche tenían continuamente una columna de fuego para calentarlos del frió del desierto, de día tenían sobre ellos una nube que los cubría del sol y les daba frescura. Jehová cuido de ellos en todo momento les dio un líder que los guió y enseño durante su travesía. Pero al morir Moisés, no los dejo a la deriva, inmediatamente tomo al servidor de Moisés lo ungió y le dio expresas instrucciones para conducir al pueblo de Israel en fe, esa fe que lo mantuvo por cuarenta años vivo y encendido en un propósito, apoderarse de las promesas de Jehová. El primer paso es: Darse cuenta que la grandeza esta en Dios. Segundo: Las promesas son nuestras por fe. Y estas tienen un requisito: Que las hagamos nuestras. El Señor dijo y continua diciendo: “Todavía queda tierra que no tiene propietario” La tierra que aun les quedaba por poseer era la que Josué se había decidido a poseer. Era de ellos por fe. Piensa por un momento: ¿de donde nos formo Dios?, ¿No fue del polvo de la tierra? Veamos unos párrafo en la Palabra, Job 33:4 y 6, Génesis 2 :7. 7-Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente. Job 33:4 y 6. 4 El Espíritu de Dios me ha creado; Todavía queda tierra por poseer en tu familia, tu esposo, esposa, hijos, familiares en general, según la palabra de Dios ellos son tierra para poseer. Canaan era de ello por fe, tu familia es tuya por fe. Hebreos 11:1,” Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera…” Josué tubo una visión, la reclamo, y salio a obtenerla. Josué 1:4. 4 Su territorio se extenderá desde el desierto hasta el Líbano, y desde el gran río Éufrates, territorio de los hititas, hasta el mar Mediterráneo, que se encuentra al oeste. Los verdaderos soñadores de Dios son hombres prácticos y realistas, no místicos. La esperanza, una de las tres grandes cualidades cristianas, es creada por una visión. La fe hace que la esperanza sea posible. Revelación: Los limites que Dios dio para la tierra prometida tenían su propio secreto. Y su secreto es: Se podían extender o expandir abarcando desde 135.000 hasta un millón de kilómetros cuadrados. Cuando Dios dijo: “El rió Eufrates”, significa que Israel podía extenderse a cualquier punto del rió, el limite era expandirle según la fe de Josué en aquel momento. Daba lugar a una fe siempre en aumento y la actitud de Josué era la de un hombre de fe. El sueño de conquistar el mundo para Cristo es una característica de las personas carismáticas. Es la misma visión que impulso la búsqueda del poder del Pentecostés en la Iglesia primitiva, es para alcanzar el mundo que Dios nos envió su poder. Josué 1:5 “…como estuve con Moisés, estaré contigo…” La promesa de su presencia es incondicional. Desde el principio Dios dijo: Josué 1:5 Se lo dijo a Josué y fue repetido 1.300 años mas tarde en Hebreos 13:5. Dios esta con nosotros no porque seamos buenos o porque tengamos mucha fe, no exige esas condiciones, El esta con nosotros porque se ha comprometido irrevocablemente. La gente dice a menudo: “¿Porque usa Dios a esa persona? Yo podría hacer lo que el hace”. ¿Cómo podrá Dios usarle si nunca hace lo que el otro hace? Es precisamente por eso que no lo usa. Un empleado descontento se acerco a su jefe recriminando que ganaba mucho menos que el y le dijo: “ Yo podría estar sentado en su lugar, soy tan buen ingeniero como Usted. El jefe le respondió: “ Es cierto, Usted podría estar sentado aquí.¿Por que no esta? Yo comencé este negocio sin nada, y Usted podría haber hecho lo mismo”. Hoy mismo comienza tu negocio reclamando a tu propia familia, tus hijos, tu hogar, tu salud, tus finanzas, tu casa, tu servicio a Dios ponlo en marcha de inmediato y disfruta de las bendiciones de Canaan, vamos Iglesia entra a tu Canaan poséelo, poséelo, poséelo. Apóstol Osvaldo Díaz. |