UNA VIDA RESPONSABLE, COMIENZA CON UNA PROMESA (Primera parte)

 

La primera lección que nos enseña Israel es que el llamado de Dios a la vida responsable siempre comienza con una promesa.

Antes de que Israel fuera a Egipto bajo la dirección y protección de José, el hijo de Jacob, el patriarca Abraham, recibió una promesa.

Génesis 12:2,3.
2 Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición…
3¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra.

Dios da una promesa antes de cumplirla, para crear una visión.

No se promete algo que ya se ha dado.

Dios siempre comienza por el resultado final.

Siempre trabaja hacia la meta de nuestra libertad, pero necesita que captemos y creamos en la visión que nos lleva a ella.

Dios nos da la visión de la libertad cuando aun estamos bajo la esclavitud.

Dios le entrego una promesa a Abraham, pero cuando llego el momento de liberar a Israel del yugo egipcio, Dios renovó esta promesa, y esta vez a Moisés, mientras este se encontraba de pie y descalzo ante la zarza ardiente el monte Sinaí.

Éxodo 3:8.
Así que he descendido para librarlos del poder de los egipcios y sacarlos de ese país, para llevarlos a una tierra buena y espaciosa, tierra donde abundan la leche y la miel.
Dios describe para Moisés la tierra de una manera que no lo había hecho antes para Abraham.

Todo seria muy bonito, perfecto, prospero, la leche y la miel fluiría, tendrían mucho espacio y todo seria bueno.

Una visión es la promesa de un futuro maravilloso y Dios promete lo mismo para toda la humanidad y a todas las naciones de la tierra.

Dios le ha prometido a todo hombre, mujer y niño de la tierra, la esperanza gloriosa del futuro y la vida celestial por toda la eternidad.

Toda persona sobre la tierra a sido creado para cumplir esa promesa.

Usted es producto de una promesa, miremos lo segundo de esta promesa entregada por Dios al hombre.

Dios siempre da la promesa mientras somos aun esclavos. 

Dios nos da la noticia mientras aun vivimos la mala experiencia, nos habla de libertad mientras aun somos esclavos, cuando nos habla de la cima, estamos en el pozo.

¿Por qué?
Porque las promesas son siempre de cumplimiento futuro, y tienen por objeto traer esperanza.

La promesa hace nacer la visión.

La promesa hace nacer la fe.

Una promesa divina es mas poderosa que el problema que estemos pasando.

Dios les prometió leche y miel cuando ellos comían ajo y cebolla.

Dios no les dijo cual era el proceso para llegar a la libertad.

Hay tres etapas para llegar a la libertad, toda persona, todo pueblo, grande o pequeña, joven o vieja, debe pasar por estar tres etapas en su camino hacia su verdadera libertad.

Déjeme decirles algo, la verdadera libertad es cuestión de mente y corazón.

Primera etapa: Esclavitud en Egipto.

Este es el tiempo de la opresión y la esclavitud, fueron esclavos por mas de 400 años, estaban deprimidos, oprimidos, suprimidos, y en algunos casos habían sido esclavos por mas de 10 generaciones.

Éxodo 1:11-14.
11   Fue así como los egipcios pusieron capataces para que oprimieran a los israelitas. Les impusieron trabajos forzados, tales como los de edificar para el faraón las ciudades de almacenaje Pitón y Ramsés.
12 Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicaban y se extendían, de modo que los egipcios llegaron a tenerles miedo;
13  por eso les imponían trabajos pesados y los trataban con crueldad.
14 Les amargaban la vida obligándolos a hacer mezcla y ladrillos, y todas las labores del campo. En todos los trabajos de esclavos que los israelitas realizaban, los egipcios los trataban con crueldad.

La dura servidumbre y el maltrato del pueblo esclavizado los movía a clamar a diario por su libertad.

Éxodo 2:23
23 Mucho tiempo después murió el rey de Egipto. Los israelitas, sin embargo, seguían lamentando su condición de esclavos y clamaban pidiendo ayuda. Sus gritos desesperados llegaron a oídos de Dios,…
Dios hizo surgir a un libertador del mismo palacio de Egipto.
Cuando Moisés o su hermano y compañero de ministerio, Aarón, utilizaban su cayado de pastor, Dios realizaba poderosos milagros y lo utilizaba como herramientas de liberación.
Al salir de Egipto e iniciar su viaje por el desierto, se abrió el Mar Rojo, CAYO MANÁ DEL CIELO, LAS COLUMNAS DE FUEGO Y LAS NUBES LOS MANTENIAN CON CALOR Y FRESCO, salio agua de la roca y sus ropas se mantuvieron limpias y frescas durante todo el viaje.
Las señales milagrosas que Dios obro cuando Moisés alzaba su cayado hicieron que una serie de milagros, plagas afectaran negativamente a faraón, y que Israel pudiera salir de la esclavitud y la servidumbre camino a Sinaí.
Su liberación fue totalmente milagrosa y de esa misma manera a través de milagros es como Dios libera a las personas de Egipto milagrosamente.

Hoy Dios envía su Espíritu Santo para hacernos nuevas criaturas, el Apóstol Pablo nos dice:
2 Corintios 5:17.
17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!
El nos guía a la próxima etapa de la libertad.

Apóstol Osvaldo Díaz.