PARA SUBIR, PRIMERO HAY QUE BAJAR Proverbios 29:23. Hay una serie vieja con un personaje llamado Jorge Constanza que era un hombre bajito, de mediana edad, que vivía con sus padres, era un perdedor, un fracaso en todo lo que hacia. El vivía frustrado por ser calvo, era verdaderamente tacaño (se robaba las propinas que él mismo dejaba en la cafetería) y con una vida amorosa en picada, ya que no tenia éxito con las mujeres. En un capítulo de la serie, fíjese que interesante, se le ocurre una idea para cambiar su vida: empieza a hacer todo lo opuesto a lo que diariamente hacia. En vez de comer una hamburguesa en su lunch, come un bistec con vino blanco, cuando una chica hermosa lo coquetea, deja la timidez y le habla con confianza. En su trabajo, en vez de quedarse callado, opina sobre todos los temas. Y de repente, empieza a tener un tremendo éxito en su vida: todo porque decide actuar en forma contraria a su naturaleza. Más allá de que este personaje no es cristiano, aplica un principio básico en la vida: para tener éxito en la vida, debemos hacer lo contrario a lo que nos dice nuestra naturaleza. Jesús nos enseño que en vez de retener nuestra vida, tenemos que rendirla. En vez de odiar a nuestros enemigos, debemos amarlos, y en vez de vengarnos de los que nos ofenden, debemos perdonarlos. El mejor ejemplo esta en Mateo 20:26-27. 26 más entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, Fíjense que Jesús no esta en contra de quienes desean el éxito, solo que Él nos enseña una forma diferente, o la “forma contraria” a como nosotros creemos o pensamos.
Salomón comprendió el principio de la humildad. Es un principio divino pues Jesús lo cumplió. La verdadera humildad es vital para tener éxito en la vida. Di conmigo: “para subir, primero hay que bajar". Miremos cuantos versículos en el libro de proverbios habla sobre esto: Proverbios 8:13. Proverbios 11:2 Proverbios 15: 25 Proverbios 16:18-19. Proverbios 18:12. Si hay algo que podemos rescatar de estos versículos es que el orgullo nos lleva al fracaso, mientras que la humildad es un requisito para el éxito. El orgullo es el único mal que enferma a todo el mundo ¡menos a quien lo padece! Dios dice que la persona que esta infectada por el orgullo, fracasara. Mientras que quien demuestra humildad al final tendrá éxito. Cuando pensamos en alguien humilde pensamos en alguien miedoso o cobarde. La mejor manera de entender la humildad es hablar de su antitesis: el orgullo. Orgullo es cuando nos hacemos cargo de nuestros éxitos, y culpamos a los demás de nuestros fracasos. Orgulloso es el que esta seguro que tiene la razón y que las otras personas están equivocadas. No necesita de la demás gente y mucho menos de Dios. El espíritu de orgullo es mortal. Cada demonio en el infierno esta lleno de orgullo. Orgullo vs humildad es la diferencia entre los dos reinos. Isaías 57:15 Adán y Eva desobedecieron por orgullo. La rebelión vino después de eso. Isaías 2: 11 El orgullo hace que tú no recibas los dones del Espíritu Santo, y apagan tu crecimiento espiritual. ¡No les estoy hablando de un error de carácter, les estoy hablando cosas espirituales! Hay un orgullo espiritual que no le permite a la persona que la verdad de Dios entre en su vida. Y se convierte en una persona indócil, indomable, altanera. Endurecen su corazón. La gente con orgullo no puede moverse y no puede crecer, porque no admite que esta equivocado. Esto es sumamente importante: todo tipo de desobediencia y rebelión encuentra sus raíces en el orgullo. Porque donde hay orgullo hay todo tipo de discordias, y sedición. Dios quiere que avances, no que te estanques espiritualmente. Todo lo que te ocurre es para que se manifieste tu carne y veas lo perversa que es, pero gracias a Dios que tenemos su Espíritu. Por eso cuando David cayó, lo único que pedía era “no quites de mí tu Santo Espíritu”, porque el vio lo que le pasó a Saúl cuando el Espíritu lo dejó, Saúl enloqueció, le vino temor, miedo, el significado de miedo es ausencia de Dios, esto es lo mas parecido a estar muerto, ¿Para qué quieres vivir en este mundo si Dios no está contigo?, pero gracias al Señor, porque Él vive dentro de nosotros, y porque Él vive en nuestro espíritu, nosotros somos “más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Jesús la imagen del Padre, es totalmente opuesto al orgullo. Él dijo: “yo soy manso y humilde“. Una persona mansa es una persona que se deja enseñar, moldear, reconoce sus errores, pero los corrige y no los vuelve a cometer mas. El orgullo no te deja obedecer a Dios. Algunos necesitan liberación pero como están llenos de Orgullo no sienten que necesitan liberación. Veamos Filipenses 2:8 Con Cristo es necesaria la cruz. La cruz no solo nos hace ver que no debemos pecar, sino que cuando miro la cruz entiendo que Cristo lo es todo en mí. Nuestro problema como cristianos es que creemos que todo esta bien si hacemos lo bueno. Hacer el bien son solo “cosas“. A Dios le interesa Cristo. Cristo es la verdadera “virtud“. Él es la vida. Necesitamos que Cristo se mueva en nosotros y a través de nosotros. Es imposible para usted y para mi, controlar al espíritu de orgullo si no lo hacemos a través del Espíritu Santo. En el nombre de Jesús vamos a echar fuera los siguientes espíritus:
Dios te bendiga. |