¿POR QUÉ SE ME ESCAPA EL DINERO?

 

Tal vez has notado que tienes un agujero en el bolsillo…por donde se te escapa el dinero…

Y por otro lado, se te diluye la alegría y las ganas de vivir.

Todo por que, porque el dinero no te alcanza…y eso es una realidad.

No es lo mismo, un cristiano con dinero, que uno sin dinero.

Mi esposo, el Pastor Osvaldo Díaz, siempre dice que dos cosas mueven al mundo: “El Espíritu Santo y el dinero.“

Tú tienes que saber que el dinero es tiempo, tiempo que tu invertiste en trabajar para conseguirlo.

Dios puso en mi corazón hablarte sobre este tema por revelación directa de su palabra en una mañana que estaba orando…

El Señor me llevo directamente a Ezequiel Capitulo 2 (lee vers. 1-8)

Y lo que me dijo el Señor era que si yo no hablaba la verdad, era tan rebelde como los rebeldes.

Esto me hizo comprender que alguien que ministra su palabra no puede hacer la vista gorda con el pecado, ni ser tolerante con los pecadores por temor a no caerles bien, o por miedo a que se enojen.

Sea como sea, Dios nos pedirá cuenta a sus ministros si no hablamos la verdad de su palabra, que para eso la dejo establecida aquí en la tierra.

Y así sea penosa la tarea de la exhortación al pueblo de Dios, eso llevara a la Iglesia a un mayor nivel de compromiso, y no tengo duda que aquellos que son espirituales permitirán que Dios les hable.

Cuando el Señor llama al profeta Ezequiel
Le dice que cuando hable no tenga miedo, aunque se encuentre entre cardos, espinas y escorpiones.

Pues bien, esto significa que uno al hablar la verdad de la palabra de Dios se va a encontrar con personas desafiantes, despectivos y contradictorios.

A buen entendedor, sobran las palabras…
Siempre existen personas inenseñables, que desprecian los consejos, que todo les entra por un oído y les sale por otro…

Pero, di conmigo: “Señor, abre mis oídos espirituales”.

En estos días muy pocas personas se dan cuenta que sus problemas vienen a su vida por maldiciones.

Maldiciones que ellos mismos se acarrean, y si le cabe este saco, póngaselo…

Deuteronomio 28:1-2. Bendiciones por la obediencia
1 »Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra.
2 Si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañarán siempre.

Su bendición económica esta sujeta a que usted obedezca las reglas divinas de Dios.

Hay cristianos que dan mal testimonio, acumulando deudas y no pagándolas.

Y todo por que, porque no quieren obedecer a Dios…

Nadie le da el diezmo al Señor, es de su exclusiva propiedad.

Y nuestra obligación es devolvérselo, porque no podemos retener algo que no nos pertenece.

Usted no le da el dinero al gobierno por sus taxes, usted le paga al gobierno.

No da su dinero al cajero de una tienda, usted paga lo que compro.

Uno debe decirle a Dios como dice 1 Crónicas 29:14 …“pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos”.

Cuando ud. No paga su diezmo, Dios no permite que le sobre nada.

Porque al no pagar sus diezmos, usted se pone bajo la maldición de la desobediencia.

Deuteronomio 28:15.
15 Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.

¿Recuerda cuando yo le dije que nada escapa a la vista de Dios?

El creyente que piensa que puede engañar a Dios esta equivocado…

Cuando tu violas una ley y conduces a alta velocidad, el policía te detiene y te hace un ticket.
¿Cuál es la consecuencia? Entre el ticket y la corte pagas unos 300 dólares…

Así ocurre con el Señor, nadie consigue violar la ley de Dios y salir bien.

Si cree que usted puede retener el diezmo y lucrar con ese dinero esta equivocado.

No habrá método, ni presupuesto que le sirva para parar al devorador.

Me recuerdo en una época en que retuvimos por tres meses los diezmos del Señor.

Fue terrible el retroceso que tuvimos en nuestra economía, y no solo en nuestros ingresos, sino también en enfermedades y diversos sufrimientos.

Si el diezmo no se paga a Dios, y encima se usa para otros fines, se desata una maldición.

Y esa maldición hace que el devorador se active en nuestras vidas.

Los demonios son especialistas en operar donde hay pecado.

Como la persona sin permiso de Dios se puso en posición de ser maldecida, Satanás y sus demonios se ponen en acción.

Y que ocurre…Dios quita su mano de protección sobre su vida, y permite obrar al diablo.

Dios dijo por medio del profeta Malaquías:
“2 Si no me hacen caso ni se deciden a honrar mi *nombre —dice el Señor Todopoderoso—, les enviaré una maldición, y maldeciré sus bendiciones. Ya las he maldecido, porque ustedes no se han decidido a honrarme.

Dios es imposible de burlar…

Hasta tus propias riquezas se pueden convertir en maldición… si no pagas a Dios lo que es de Él.

Hemos enseñado muchas veces que el diezmo es sistemático.

O sea, no puede darlo una semana si, y a la otra no, porque según la Biblia si uno lo retiene, cuando lo devuelva, debe añadir la quinta parte mas al diezmo inicial. (Levítico 27:31)

31 Si alguien desea rescatar algo de su diezmo, deberá añadir a su valor una quinta parte.


Hay muchos beneficios en el diezmar, porque ud. Se pone en posición de recibir la prosperidad divina.

¿Sabe que hay personas que no son cristianas pero que usan principios bíblicos en sus finanzas y son tremendamente prosperados?

Ahora, una maldición solo puede dejar de hacer efecto en su vida, cuando el pecado sale a la luz.

La Biblia es clara Malaquías 3:6-10


6 »Yo, el Señor, no cambio. Por eso ustedes, descendientes de Jacob, no han sido exterminados.
7 Desde la época de sus antepasados se han apartado de mis preceptos y no los han guardado. Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes —dice el Señor Todopoderoso—.
»Pero ustedes replican: "¿En qué sentido tenemos que volvernos?"
8 »¿Acaso roba el hombre a Dios? ¡Ustedes me están robando!
»y todavía preguntan: "¿En qué te robamos?"
»en los diezmos y en las ofrendas.
9 Ustedes —la nación entera— están bajo gran maldición, pues es a mí a quien están robando. 

10 »Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el Señor Todopoderoso—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.

Una vez que el pecado sale a la luz mediante la confesión, se abandona dicho pecado, y obtiene así el perdón de Dios.

Vamos a hacer una oración de arrepentimiento, reprender al devorador, y llamar a la bendición de Dios.

 

Dios te bendiga.
Apóstol Adriana Díaz.